jueves, noviembre 22, 2007

diez


qué contrato es ése?
el del martes?
lloró
yo,
cuando salto no lo hago sobre su estómago... cuando brinco no muerdo sus labios ni en el asiento de su auto tomo su brazo para marcarlo con mis dientes ni a su silencio lo hundo ni a su recuerdo lo humo... si, humo
cuando humo... siempre es lo que vivo, ahora... aquí
de pronto algo se va más lejos pero siempre le alcanzo en la página siguiente; no para devolver a la habitación, ni el silbido del café, ni para pelear por el pésimo comienzo ni para protestar por el escurridizo tunel de las dos disculpas...cuando me humo...digo todo y ya despues que respiro, me repaso todas las historias que cuentan los amigos y me acuerdo de sus amores... nunca me ha enamorado de como aman...pero entretienen sus historias, querría poner un libro en el estante sobre sus rutinas... y cortar una hoja de vez en cuando y enrolarlo para algún cigarro...si, cigarro.

yo cuento poco de esto,
pero cuando todo se cierra y grita y llora

yo recuerdo que no leí las letras pequeñas... mejor abro las ventanas, corro las cortinas y miro el árbol... a mi me parece que su firma es falaz...
bueno, quiza la mía también.

me parece que mejor hablamos del color de otra ropa:
verde olivo...y piel..negro
yo, verde olivo con azul
poco a poco...